ENFOQUE PEDAGÓGICO

Mi interés por la enseñanza comenzó temprano y se formó al crecer dentro de una familia de pedagogos. He dedicado la mayor parte de mi vida profesional a la enseñanza del violín a todos los niveles y en cuatro continentes. Mi estilo de enseñanza está influenciado por las escuelas rusa y francesa de violín y la pedagogía de Ivan Galamian.

El violín es un instrumento que imita a la voz humana. Desde las primeras lecciones me esfuerzo por desarrollar la voz propia del estudiante a través de la producción del sonido, una base técnica sólida y la imaginación interpretativa. Creo que para entender la lógica del fraseo es fundamental usar el canto y que la técnica debe estar al servicio de la interpretación musical, porque la técnica no es un fin en sí misma.

Suelo trabajar con los estudiantes de manera personalizada, poniendo énfasis en las necesidades de cada uno:

 

- aprender a escuchar,

- aprender a practicar,

- establecer una base técnica que incorpore de manera orgánica al instrumento y al cuerpo,

- eliminación de bloqueos mentales y tensiones físicas,

- producción del sonido que coincida con la idea de la voz que el estudiante tiene en su mente,

- permitir que la interpretación musical fluya sin ser molestada,

- comprensión del mundo intelectual y emocional del alumno,

- desarrollo de la resistencia mental.

 

Como pedagoga me han influido tanto mis profesores como mi familia y también todos mis alumnos. Así como los profesores derivan conocimiento de su propia experiencia con el instrumento, también pueden aprender de sus alumnos. Enseñar es aprender.